viernes, 28 de marzo de 2014

Un punto de partida para el cuento corto

Es un recurso.

Se puede partir de una historia existente para cambiarle el final.
 
Las historias existentes pueden ser reales o ficticias.

Se recomienda que cuando se tome una historia, de preferencia sea sobre alguna referencia que tenga presencia en la cultura general. La Biblia se presta mucho para esto, pero hay que tener cuidado para no ofender a las religiones, ya que es un tema delicado.

Por ejemplo, recuerdo haber leído alguna vez que al Rey Salomón--personaje bíblico---, que es reconocido por su sabiduría y justicia, le fue planteado el penoso asunto de dos madres que se disputaban la propiedad de un niño, alegando cada una de ellas que se trataba de la madre verdadera. El Rey Salomón ordenó entonces que el niño fuera partido en dos para darle una mitad a cada madre. Cuando la madre verdadera escuchó esa orden gritó que por favor no le hiciera daño al niño, que no importaba que se lo llevara la otra mujer, pero que no perjudicaran a la criatura. Lo que permitió al Rey Salomón descubrir a la verdadera madre, por el amor que ella le tenía al niño, y de esta manera el menor le fue entregado a esta mujer.


Se trata de una bonita  historia.






(gráfica tomada de http://galeria.encuentra.com/main.php?g2_itemId=14792)

Evidentemente sólo las personas que conocen esta historia podrán aquilatar en su dimensión literaria el ejercicio de imaginación para cambiarle el final, quedando un cuento corto de la siguiente manera y que podríamos titular:

LECCION DE JUSTICIA

Luego el Rey Salomón mandó partir en dos al niño, entregándo una mitad a cada mujer, como ejemplo de justicia y equidad.






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