Tenían un deseo desenfrenado. El la arrinconó en el balcón, con tantas ansias, que ambos cayeron del sexto piso.
Blog de divulgación del cuento corto para promover la reflexión, incentivar la creatividad, arrancar sonrisas y facilitar el pensamiento lateral.
jueves, 19 de junio de 2014
Deseo fatal
Tenían un deseo desenfrenado. El la arrinconó en el balcón, con tantas ansias, que ambos cayeron del sexto piso.
miércoles, 18 de junio de 2014
Amor a primera vista
Se miraron, se olieron, se gustaron, hicieron el sexo desenfrenado en plena calle y se alejaron moviendo la cola.
martes, 17 de junio de 2014
La Torre de Babel
Cuando la torre de Babel comenzó a crecer de nuevo, la furia de Dios se descargó sobre el gremio de traductores.
lunes, 16 de junio de 2014
La otra Lechera
"Yo no tropezaré como la boba del cuento" iba diciendo la nueva Lechera, cuando un ladrón le arrebató su olla de leche.
miércoles, 11 de junio de 2014
Cuento para niños
LA RATONA QUE SE COMIO A LA LUNA
La primera vez que la ratoncita Teté salió del sótano del edificio multifamiliar fue una noche de luna llena.
Teté se quedó sorprendida de aquel enorme cuerpo que parecía un sabroso y blanco queso redondo que se antojaba a primera vista, de modo que sin querer imaginó que se lo comía.
Abrió el ociquito y poco a poco, a cada mordida, sorprendentemente, la luna se iba desapareciendo hasta que el cielo quedó en una oscuridad completa.
Teté se sintió triste porque el queso se había acabado y no le sirvió ni para el comienzo.
Nadie le dijo a Teté que a esa hora había un eclipse y que por ese motivo la luna se había desaparecido momentáneamente.
Por eso, cuando Teté empezaba a llorar por haberse comido aquel enorme queso, la luna comenzó a retomar nuevamente su grandiosa figura.
Teté sonrió feliz de volver a ver el enorme queso y prometió que no volvería a comersélo.
La primera vez que la ratoncita Teté salió del sótano del edificio multifamiliar fue una noche de luna llena.
Teté se quedó sorprendida de aquel enorme cuerpo que parecía un sabroso y blanco queso redondo que se antojaba a primera vista, de modo que sin querer imaginó que se lo comía.
Abrió el ociquito y poco a poco, a cada mordida, sorprendentemente, la luna se iba desapareciendo hasta que el cielo quedó en una oscuridad completa.
Teté se sintió triste porque el queso se había acabado y no le sirvió ni para el comienzo.
Nadie le dijo a Teté que a esa hora había un eclipse y que por ese motivo la luna se había desaparecido momentáneamente.
Por eso, cuando Teté empezaba a llorar por haberse comido aquel enorme queso, la luna comenzó a retomar nuevamente su grandiosa figura.
Teté sonrió feliz de volver a ver el enorme queso y prometió que no volvería a comersélo.
martes, 10 de junio de 2014
El secreto del asesino
El psicólogo me dijo que yo tenía orejas de asesino. Y para guardar el secreto lo tuve que matar.
viernes, 6 de junio de 2014
El Pirómano
El
pirómano era feliz quemando todo a su alrededor, pero un día, extasiado, no se
dio cuenta que quedó en medio de las llamas.
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