Es un ejercicio de creatividad.
Recientemente la Organización de Naciones Unidas prohibió cazar ballenas a un buque japonés.
Es ampliamente conocida la actividad de caza ballenas de los nipones y para utilizarla de pretexto en un cuento corto tendremos que buscar algo que encaje con esa actividad.
Recurrimos a las historias que consigna la Biblia para encontrar algo que tiene que ver con una ballena, desde el punto de vista de la cultura general, no religioso.
Se menciona que el todo poderoso mandó a Jonas a predicar la palabra de Dios a una ciudad de pecadores, pero él huyó tomando un barco que fue azotado por el mar. Habiéndo descubierto la tripulación que Dios castigaba de este modo a Jonás, por haber huido, Jonás aceptó que lo echaran al mar para evitar mayor daño a aquellas personas. Dios, finalmente accedió al arrepentimiento de Jonás y para salvarlo envió a una ballena para que lo engullera y lo expulsara de sus entrañas sano y salvo para cumplir su misión.
Creo que es la segunda o tercera vez que utilizo este recurso. La verdad, tanto la Biblia como muchos otros textos se prestan para derivar cuentos cortos confrontándolos con la sociedad moderna, pero reitero en primer lugar mi respeto y en segundo lugar, lo cito como un recurso de cultura general para ejemplificar que los medios para la elaboración de cuentos cortos no tiene límite, de modo que nos puede quedar un cuento que se titule:
Jonás se dejó engullir satisfecho por la ballena, sin imaginar que atrás venía veloz un ballenero nipón que cargaría con ambos.
Recientemente la Organización de Naciones Unidas prohibió cazar ballenas a un buque japonés.
Es ampliamente conocida la actividad de caza ballenas de los nipones y para utilizarla de pretexto en un cuento corto tendremos que buscar algo que encaje con esa actividad.
Recurrimos a las historias que consigna la Biblia para encontrar algo que tiene que ver con una ballena, desde el punto de vista de la cultura general, no religioso.
Se menciona que el todo poderoso mandó a Jonas a predicar la palabra de Dios a una ciudad de pecadores, pero él huyó tomando un barco que fue azotado por el mar. Habiéndo descubierto la tripulación que Dios castigaba de este modo a Jonás, por haber huido, Jonás aceptó que lo echaran al mar para evitar mayor daño a aquellas personas. Dios, finalmente accedió al arrepentimiento de Jonás y para salvarlo envió a una ballena para que lo engullera y lo expulsara de sus entrañas sano y salvo para cumplir su misión.
( Foto tomada de: http://www.cromo.com.uy/2012/12/flota-ballenera-japonesa-inicia-temporada-de-caza/)
Creo que es la segunda o tercera vez que utilizo este recurso. La verdad, tanto la Biblia como muchos otros textos se prestan para derivar cuentos cortos confrontándolos con la sociedad moderna, pero reitero en primer lugar mi respeto y en segundo lugar, lo cito como un recurso de cultura general para ejemplificar que los medios para la elaboración de cuentos cortos no tiene límite, de modo que nos puede quedar un cuento que se titule:
JONÁS Y EL BALLENERO NIPÓN
Jonás se dejó engullir satisfecho por la ballena, sin imaginar que atrás venía veloz un ballenero nipón que cargaría con ambos.

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