martes, 11 de diciembre de 2018

"ola k ase?" Un cuento cachondo en whatsapp


 -ola k ase?
-Hola, buenas noches, perdón, ¿quién es usted?
-apoko no sabe?
-La verdad no tengo registrado este número…
-si me ve si me va a rekonoser le voi a enviar una foto mia
-Je, je, je
-de k se rie
-No, de nada, es que me parece tan divertido esto.
-(...)
- (Has recibido una foto del 951…)
-(…)

-¿Eres mujer?
-no c nota?
-¿Eres tú la de la foto?
-sipi me la acavo de tomar
-¿Y no tienes frío?
-xq?
-Es que te ves con tan poca ropa, esa tela es muy delgada…
-va otra foto
-(Has recibido una foto del 951…)
-(…)

-¡Ahhhh! ¡Qué cuerpazo! Con el debido respeto estás bien buena.
-ji ji ji uste cree?
-¡Claro! Esa manchita en la nalga izquierda ¿es un lunar o una mosca?
-ji ji ji lunar

-La verdad estoy impresionado por tu belleza y tu cuerpo.
-x q?
-Bueno, no es usual que se presente de esa manera una chica
-si le molesta mejor ya me voy
-¡No, no, no! No quise decir eso, la verdad es que eres tan hermosa.

-si? le gusto?
-¡Claro! Tu juventud y tu belleza son como una fuente que inspira.
-va otra foto
-¡Mamita, estás divina! Oye chiquita ¿dónde nos podemos ver para platicar?
-ya estamos platicando
-Sí, perdón, mi reina, me refiero a que podríamos tomarnos un café, tú sabes…
-oy no
-¿Cuándo?
-yo le aviso luego

-¿Puedo saber tu nombre?
-claro Marlen
-¡Marlen! Es un nombre enigmático, sonoro, aventurero…
-??????
-¿Tú sabes cómo me llamo?
-Edgar
-¿De dónde nos conocemos?
-fui su alumna
-¡No me digas! ¿De qué grupo?
-noo ya ase años
-Si, ¿tendrás unos 21 años?
-nooooooo
-¿20?
-frio frio
-¿16?
-ni al caso
-Tú dime…
-19 años

-¿Cuándo egresaste de la escuela?
-me sali antes
-¿Por qué motivo?
-por falta de dinero
-Eso tiene remedio, me hubieras dicho y yo te hubiera apoyado.
-en serio?
-¡Desde luego! Por ti haría lo que me pidieras…
-Ji ji ji

-Y ahora, ¿a qué te dedicas?
-ayudo a mi mama
-Bueno, eso también es una forma de trabajar.
-si pero eso me pone triste
-¿Por qué?
-es k no completo para la medicina de mi mama
-¿Y cuánto necesitas?
-ai noooo me da pena
-Ten confianza, por ti haría lo que me pidieras
-es que son 800
-¿800 pesos?
-si pero si no puede no se preocupe
-No, no, no, cuenta con el dinero.
-pero komo se los voi a pagar?
-¡Olvídate de eso! Con tal de que estés bien yo te los regalo.
-grax

-¿Cuándo nos vemos para entregartelos?
-ya
-¿Dónde?
-depositelos en copel a la cuenta 011011
-Ok, voy de inmediato, aguanta, ya te aviso.
-si me puede hacer de paso una recarga de 200 para que podamos platicar
-Encantado.
-grax

-Hola, Marlen, ya te deposité, por favor confírmame que los recibiste.
(…)

DÍA 2
(…)

DÍA 3
-ola k asiendo?
-Hola, Marlen, ahorita estoy cenando, ¿tú gustas?
-y k come?
-Tacos de bistec, si gustas voy por ti.
-otro dia

-Bueno, y tú, ¿qué haces ahorita?
-me acabo de bañarme y me estoi cambiando mire
-(Has recibido una foto del 951…)
-(...)
-¡Ay, Dios! Con el debido respeto, mamacita, estás bien buena.
-le gusta?
-¡Que si me gusta!, casi me infarto del placer de mirarte desnuda y afeitada de ahí…

-si me tuviera k me aria?
-¡Qué no te haría!
-digame andele digame
-Empezaría besándote detrás de la oreja y pasaría mi lengua por tu cuello y mejilla.
-siga siga
-Besaría tu espalda mientras mis manos recorren tu cuerpo por todos lados…

-siga siga
-Te desnudaría lentamente
-ni traigo ropa
-Bueno, te recostaría sobre la cama y pasaría mi lengua por/
-pare pare k acaba de llegar mi mama
-Está bien, cuando tengas tiempo contáctame y le seguimos.
-va
-Cuídate, ¡adiós!
-adios

DÍA 4
(…)

DÍA 5
(…)

DÍA 6
-ola k ase?
-Hola Marlen, ¡qué milagro! Me haces sufrir mucho.
-x q?
-Tus fotografías solo elevan mi calentura.
-ji ji ji

-¿Crees que exista la posibilidad de que salgamos un rato tú y yo solos?
-(…)
-¿Cómo ves, una tarde?
-creo que no voi a poder
-¿Por qué?
-es que estoy mui triste
-¿Por qué?
-es k ya no vamos a platicar por el wasap
-¿Por qué, Marlen?
-es k voi a yebar mi cel al enpeño
-¿Y eso?
-es k mi mama nesesita sus medicinas y no tenemos dinero
-¿Cuánto necesitas?
-me da pena
-¡Vamos! ¿Para qué estamos los amigos?
-nesesito 2 mil
-¿Doscientos pesos?
-son 2 mil
-¿Dos mil pesos, Marlen?
-si pero si no puede no se preocupe los consigo con unos amigos
-No, no, no. Yo te los presto, pero por favor no empeñes tu cel.
-esta bien, cuando me los da?
-Cuando quieras, tú dime dónde nos vemos y te los entrego…
-es k no ai kien cuide a mi mama
-Si gustas te los deposito en Coopel, como la otra vez…
-si esta bien grax
-De nada, siempre es un placer apoyarte.
-(…)
-Ahorita te confirmo el depósito, pero no empeñes tu cel.
-(…)
-¿Marlen? Y te hice el depósito, por favor confírmame.
-(…)

DÍA 7
(…)

DÍA 8
(…)

DÍA 9
(…)

DÍA 10
-ola k ase?
-(…)
-esta ocupado?
-(…)
-esta enojado verda?

-Hola Marlen, ¿cómo estás?
-crei k estaba enojado
-No, ¿cómo crees? ¿qué te has hecho?
-e pensado en ti
-¿Y qué has pensado, Marlen?, ¡cuéntame!
-me lo imajino desnudo
-(…)
-encerio
-¡Qué interesante, continúa!
-me imajino que asemos el amor en un unicornio blanco desnudos
-No se me había ocurrido, ¿y luego?
-k el unicornio blanco bolava y en eso me mojé

-¿Te excitó eso?
-si
-Mi amor, te amo chiquita, ese sueño significa que debemos vernos ya.
-si ya quiero
-¿Cuándo?
-mañana a las 6 en el parque llebe 3 condones y ai vemos donde
-¿En serio, Marlen?
-si kiero que me agas gritar de pacion y me agas volar en el unicornio blanco
-Ahí estaré mi amor, te quiero un chingo y ya no aguanto las ganas.
-yo tanbien

DÍA 11
-(…)
-Hola Marlen, ¿vas a venir? Ya llevo tres horas esperándote aquí en el parque.
-(…)
-(“El número que usted marcó está apagado o se encuentra fuera del área de servicio”)

DÍA 12
(…)

DÍA 13
-(…)
-Hola Marlen, ¡qué mala onda! Me dejaste colgado…
-(…)
-Estoy preocupado porque pensé que te pasó algo… mándame un mensaje…
(…)

DÍA 14
-ola k asiendo?
-¿Marlen? ¿Verdad que no llegaste ese día al parque?
-es k yego mi hermana de visita
-Pero me hubieras avisado, me preocupé mucho por ti
-grax pero no te enojes
-No estoy enojado, Marlen.
-podemos vernos otro dia
-¿Sí? ¿Cuándo?
-mañana a las 3 en calle gardenias esquina las rosas departamento 6 no esta mi mama
-¿Segura?
-si kiero mojarme en el unicornio
-Como tú quieras mi vida, ahí llego
-no se te olviden los condones… te esperare bañada
-Sí mi vida, así me gusta.

DÍA 15
(…)

DÍA 16
(…)

DÍA 17
-ola k ase?
-(…)
-sigue molesto?
-(…)

-yo no tuve la culpa de que yegara mi hermana
-Claro, uno nunca sabe Marlen, pero me hubieras citado a otra hora.
-es k yo no sabia
-Todavía no me repongo del tobillo y ni del susto.
-pero si ni paso nada
-¡Claro que no pasó nada!

-fue lindo lo que icimos
-No sé qué te parece lindo si nunca te pude quitar el sostén ni el pantalón
-sisierto la verdad no sentí nada
-¡Ay Marlen! ¿Cómo ibas a sentir si ni te dejaste besar?
-es k yego mi hermana
-Sí, y eso me hizo saltar por la ventana del pasillo con los pantalones en las rodillas.
-ji ji ji
-Me lastimé el tobillo y tus vecinos me confundieron con un ladrón y tuve que salir huyendo, perdí mi cartera, mi camisa, mi reloj...

-es k si no desia k me iva a asaltar mi hermana se iba a enojar p k lo meti a la casa
-Pues le hubieras dicho que soy tu amigo Marlen, armaste un desmadre.
-tambien se iba a enojar porque mi hermana conoce a mi novio
-¿Tienes novio Marlen?
-(…)
-¡Marlen, no me bloquees, contesta!
-(…)
-¡Marlen, hija de tu ¡”#$!#$”! madre!
-(...)
-(“El número que usted marcó está apagado o se encuentra fuera del área de servicio”)
FIN. 


lunes, 19 de noviembre de 2018

LA MUERTE DEL PAYASO QUESADILLA

El Día de Muertos en México murió Alberto Quezada, mejor conocido en los bajos fondos como el "Conde Quesadilla", payaso para fiestas de adultos, su familia, amigos y conocidos acordamos cumplir su última voluntad escrita en la pared de su recámara con pintura de maquillaje: "Entiérrenme en medio de un maratón de chistes".
Como él era tan alburero nunca supimos el sentido de su frase, porque "enterrar" en el lenguaje soez de barrio es "encajar" "penetrar" "fornicar" y no estábamos seguros de que practicando la necrofilia sobre su pesado cuerpo aquel payaso grosero pudiera descansar en paz, así que invitamos a los amigos a una guerra de chistes.
Obvia señalar que el velorio se convirtió en una alegre fiesta de albures, chistes pelados y anécdotas para adultos donde el alcohol se convirtió en el lenguaje común. No faltaba quien brindaba con el gordo Quesadilla echándole unas copitas sobre su ataúd.
En medio de las carcajadas sin fin, alguien se recargó sobre un cirio que prendió al ataúd y creó una hermosa fogata para paliar las inclemencias del tiempo.
Borrachos y alegres todos se acercaron a aquel improvisado sahumerio para recibir un poco de calor. No faltó quien advirtió que el gordo pesadilla se estaba achicharrando y otros contestaban que se lo merecía por cabrón, por abusar en las fiestas de las mujeres, por balconear a los machines, por su rara habilidad de identificar los defectos de todo mundo y hacerlos quedar mal frente a la gente, por cobrar por anticipado y no llegar a la fiesta porque se quedó dormido en alguna cantina.
Solo su esposa Sofía, su cuarta esposa, una mujer mucho más joven que él, menudita, frágil, blanca y callada contemplaba con nostalgia lo que iba quedando del hombre que la quería. Algún hijo del Quesadilla, de alguna expareja le ofreció otra copa a Sofía y le dijo "No se preocupe, señito, por lo menos ya nos ahorramos lo de la cremación" y todos celebraron aquel acertado juicio, ya porque resultaba lo más lógico en términos de la relación costo-beneficio, ya por asumir sin remordimientos de conciencia aquel lamentable descuido.
Y la fiesta continuó hasta el amanecer, mientras las mujeres se organizaban para preparar unos chilaquiles picantes y los hombres dormitaban en sus sillas alrededor de las cenizas del payaso vulgar, cuyos restos en el piso habían dibujado una figura obscena, como un buen chiste de sus exequias. #DíadeMuertos

martes, 31 de julio de 2018

Inmortalidad del cerebro humano












(Foto David Cassolato. Pexels.)

Hoy podemos atrapar parte del pensamiento.

Lo hacemos a través de la escritura o alguna manifestación artística como la pintura, la escultura o la música.

Pero eso solo es parte.

Una de las ideas históricas que se desprende de la ciencia ficción y que flota en los medios científicos actuales es ¿cómo conservar el cerebro humano?

Pero por conservar nos referimos no sólo al órgano, sino su información acumulada y lo más importante, los procesos que recrean la inteligencia.

Supongamos que tenemos un científico muy destacado, cuyos conocimientos y cuya inteligencia representan un valor de enorme trascendencia porque aporta algo útil a la humanidad, en cualquier campo. Pero llega un día en que el científico muere y con excepción de su obra escrita o documentada que haya dejado, ya no se podrá esperar más de él.

Imaginemos que de Leonardo Da Vinci, por ejemplo, a pesar de haber muerto hace cientos de años, se hubiera podido conservar su cerebro con todas sus funciones intelectuales, es decir, que su cerebro pudiera hacerse inmortal y seguir produciendo con esa genialidad que lo caracterizó. Lo mismo podríamos decir de Hawking, Sagan o Einstein.

Es lógico suponer que las aportaciones de los grandes genios de la humanidad se dan en una relación espacio-temporal y que si ese horizonte temporal de la vida humana se prolongara, su función creativa no solo se mantendría sino que seguiría siendo más productiva.

Tal vez el único pueblo que se comprometió heroicamente con esa idea de conservar a sus hombres destacados o reyes hayan sido los egipcios y cuyas aspiraciones de la resurrección no podremos ver porque los arqueólogos han destruido con malsana curiosidad todas las condiciones que la harían posible.

En la literatura hay varias obras que abordan el problema---puede que haya más, pero ahora solo ubico dos---, una es Frankenstein de Mary Shelley donde la reconstrucción del ser humano le permite conservar su cerebro y las funciones vitales, otra novela es un best seller de Allan Folsom que se llama Cero Absoluto y del que no voy a vender trama porque vale la pena leerla.

El problema entonces es el umbral de la vida humana y la pregunta pertinente es ¿qué podríamos hacer para que esa inteligencia se recreara a lo largo del tiempo a pesar de la mortalidad biológica del ser humano?

Reitero que una cosa es la conservación orgánica del cerebro---que es probable que ya se esté realizando--, pero otra muy importante es conservar su contenido y el mecanismo que opera los procesos del pensamiento, es decir, la generación de ideas.

Imagino que un día se podrá descifrar el misterio de la inteligencia, de la misma manera que se descubrió y hoy se manipula el ADN. Al lograrse esto, ya no imaginaríamos cambiar la cabeza de un genio muerto a un cuerpo vivo para revitalizarla, sino, tal vez sería posible sustraer la información y los programas mentales del sujeto, de la misma manera que respaldamos información o programas en una memoria USB.

Y eso, podría ser mucho más rápido de lo que esperamos.

viernes, 1 de junio de 2018

El sexo como una manifestación del poder

Es como en los cuentos de hadas nada más que al revés.

Por lo general se piensa que en la vida de pareja, el enamoramiento es el punto de partida para el amor y de ahí a la felicidad infinita, pero en muchos casos, este enamoramiento dura poco, el amor no se consolida y en cambio, se convierte en la entrada a una pesadilla en la que afloran los más profundos sentimientos de maldad de alguna de las partes y la prometedora historia de amor se convierte en un infierno.

Se pasa del amor al odio.

La situación se complica cuando la parte que hace el malo de la película tiene una vinculación con el poder político o económico, porque no le importa pasar por encima de la justicia, de las leyes y de las razones para conseguir lo que quiere, que en la mayoría de los casos es destruir literalmente a su pareja.

Históricamente la información sobre la vida privada de las mujeres y de los hombres públicos es amplia y por lo general es del dominio público.

De esta manera sabemos que el Padre de la Patria, Don Miguel Hidalgo y Costilla, tuvo algún par de mujeres y varios vástagos, papel similar al de su compañero de lides Don José María Morelos y Pavón.

El mismo Santa Anna dejó constancia de su atracción por las mujeres hermosas, que no siempre le guardaron fidelidad.

Benito Juárez tenía una pareja y ya era padre de un varón y una mujer cuando se casó con doña Margarita Maza, quien adoptó como su hija a la primera descendiente del prócer.

Son conocidas las debilidades de Porfirio Díaz por las mujeres jóvenes y mucho se habla del “sacrificio” que tuvo que hacer doña Carmelita Romero para soportar al general, a cambio de los favores a su familia, aunque se mantuvo firme hasta el final. En el libro “Memorias” de Antonio de los Santos, el cacique por excelencia emanado de la Revolución Mexicana, se da cuenta del hijo que Don Porfirio tuvo con una estadunidense, en sus correrías revolucionarias.

Pancho Villa es el ícono de esas figuras de machos dominantes con sus múltiples mujeres e hijos, la meticulosa biografía de Paco Ignacio Taibo II, da santo y seña de este pefil seductor del Centauro.

Algunos de estos vicios privados de varias figuras históricas están consignados en el libro “Arrebatos Carnales” de Martín Moreno, pero honestamente, esta información se queda corta ante la furia, el coraje y el odio que emana de los hombres de poder contemporáneos, y que están documentados por sus ex parejas.

Me refiero al libro “Las Amantes del Poder: los escandalosos usos y abusos del poder público en la vida privada” de la periodista Sanjuana Martínez (Edit. Planeta Mexicana, 2014).

Estos son testimonios de mujeres valientes que han tenido el infortunio de sufrir en carne propia los abusos de sus parejas, hombres de poder político, que inicialmente las seducen y después de llevarlas a la gloria con todos los beneficios que da el poder del dinero, de pronto las dejan sin amor, sin bienes, hasta sin hijos y con todo el desprecio que jamás se pueda uno imaginar.

El libro lo integran seis casos de varones (Enrique Peña Nieto, Genaro Gógora Pimentel, Arturo Montiel, Juan Iván Peña Néder, Luis Téllez, Sergio García Ramírez, Aristóteles Sandoval y una mujer que es Rosario Robles.

Rosario Robles, pese a las connotaciones que se le atribuyen, más bien parece una víctima porque aporta datos en el sentido de que tuvo que enfrentar la misoginia predominante en la política---incluso de ya sabes quién— para frenar su ascenso.

Según se desprende de los testimonios que recoge Sanjuana Martínez, para vencer a sus parejas en sus asuntos privados, los políticos mexicanos utilizan todo el poder de los recursos públicos.

En ninguna parte, tanto como en este libro, se aprecia con tanta claridad la denigración de algunos políticos, su ambición y su corrupción desmedida trasladada al control de las vidas ajenas, del sometimiento de las instituciones, del servilismo de los funcionarios de gobierno y de la justicia, que es reducida a una grotesca caricatura al servicio del poder político.

Como sea, este testimonio, que tiene su punto de partida en el sexo, es apenas una parte de la cabeza del iceberg de una práctica machista de los hombres de poder, en un país en el que la impunidad es el piso común en el que resbala la justicia, las instituciones y la ley.

Parte de la nueva tragedia nacional es eso, que quienes deben velar por la legalidad, la equidad, la justicia y la preservación del Estado de Derecho, son precisamente quienes más lo desdeñan y más abusos cometen y esto puede cambiar cuando las víctimas insistan en la aplicación de la justicia.

Este tipo de libros sirven de aliciente para fortalecer la cultura de la denuncia y de la legalidad, enhorabuena por las mujeres que brindaron sus testimonios con el valor que da la razón histórica.

Sanjuana Martínez una vez más da una muestra de su gran talento y compromiso con la verdad.

jueves, 24 de mayo de 2018

La Nota Roja














(foto tomada de https://pixabay.com/es/editors_choice/?media_type=photo&pagi=1)


La nota roja siempre causa fascinación o morbo.

En los periódicos esta información sobre actos delictivos, hechos de sangre, accidentes, contingencias y desastres se ubica por lo general en la sección policíaca.

Tal vez cuando el periodista mexicano Manuel Buendía señalaba que el periodismo es el oficio más antiguo del mundo, su referencia pudo haber sido la biblia y el registro del acto de infidelidad de Eva hacia Adán y tal vez la noticia del homicidio de Abel cometido por Caín, en los primeros tiempos.

En un entorno más cercano, los códices prehispánicos son ricos en descripciones de guerras, mutilaciones, actos de antropofagia y otras interesantes noticias de la nota roja.

La atracción por este tipo de información nace de la curiosidad y es probable que en el fondo del lector también se sienta identificado por un instinto de sobrevivencia: si lo leo a mí no me pasó.

Pero el morbo es predominante en este tipo de sucesos, esto se explica por ejemplo, cuando en la década de los 60 las “Poquianchis”, una familia de mujeres tratante de blancas y  homicidas fueron detenidas y sus historias divulgadas por el periódico “El Alarma”.

Ante un alto índice de analfabetismo, en esa década, este periódico alcanzó con esa información tirajes de hasta 500 mil ejemplares, sin duda un récord histórico de la prensa nacional.

Hoy en día los empresarios del periodismo saben que la sangre y el sexo son la fórmula del éxito editorial.

El alto índice de criminalidad en México ha hecho que aparezcan una gran diversidad de periódicos matutinos, vespertinos y de formatos accesibles y económicos en cuyas portadas se da cuenta con grandes ilustraciones sobre la tragedia de las personas asesinadas o accidentadas o lesionadas.

Un tratamiento interesante, desde la perspectiva del cuento, lo representa el libro “La Nota Roja” de Antonio Guadarrama Collado (Ediciones B, México, 2011), que a partir de noticias ficticias, pero que se pueden encontrar en cualquier sección policíaca, forma un poliedro donde cada cuento se va engarzando con el siguiente para formar una cadena lógica de sucesos concatenados en el que nadie queda a salvo porque todos son víctimas o victimarios.

Con la estrategia narrativa de la primera persona se describen los acontecimientos como si uno estuviera escuchando de primera mano a los actores de estos sucesos agrupados en 27 cuentos.

Una característica de estos cuentos es que también ironizan sobre la sociedad de nuestros días, convirtiéndose en finas críticas y sátiras de lo que cualquier ciudadano sufre, vive y aprovecha de un estado de descomposición social gradual, ya como víctimas, ya como victimarios.

De la nota roja pocos escapan, pero si usted lo está leyendo, ya está del otro lado.

jueves, 12 de abril de 2018

Cómo escapar de la cárcel

Puedes salir de la cárcel vivo o muerto.

Si escapas vivo, entonces deberías de contar con mucho dinero para pagar la logística y el precio del proverbial sistema corrupto de justicia mexicano.

Cuando existe sentencia condenatoria de prisión---seas culpable o hasta inocente---, es un buen momento para pensar en fugarte. Obviamos desde luego que hayas sobrevivido a los vicios, la depresión, el suicidio, las enfermedades o a las violaciones y otras amenazas características del sistema carcelario de nuestro país.

Si no tienes dinero, pero tienes agallas, valor, astucia y fuerza, entonces puedes ofrecer tus cualidades a un judío millonario preso para ayudarlo a escapar de la cárcel y de paso que te dé un aventón hacia la libertad.

Al menos ese es el testimonio del venezolano Carlos Contreras Castro, que fue sentenciado a cinco años de prisión, primero en Lecumberri y luego en el penal de Santa Martha, por andar vendiendo bebidas adulteradas, carros chuecos, documentos oficiales falsos y también por no satisfacer la ambición desmedida de dinero de sus socios policías.

A pocos meses de obtener su libertad con todas las de la ley---y después de dos intentos fallidos--- ayudó a escapar del penal a un estadunidense millonario a bordo de un helicóptero que aterrizó en el patio de la penitenciaria.

Aunque no lo dice en su libro testimonial "La fuga del siglo", lleno de franqueza y rencor hacia la mayoría de los corruptos policías mexicanos, es evidente que no desdeñó el ofrecimiento de una recompensa millonaria por ayudar a escapar al judío preso, pues de otra forma no se justifica que a casi treinta días para concluir su condena y poder salir caminando del penal por la puerta grande, haya arriesgado su libertad y hasta su vida en esa huida.

Claro, él dice que no lo hizo por dinero, sino por la amistad---nunca recíproca hasta el final del libro--- y más bien por la compasión y la lástima que le tenía al viejo, indefenso, avaro, pero siempre ingenuo, borracho y estafable judío millonario.

La operación de escape fue posible también por los vínculos---implícitos en el libro--- del judío con la CIA, lo que facilitó la salida del país de ambos prófugos.

Carlos Contreras nunca mencionó sus antecedentes criminales antes de llegar a México---que se suponen de contrabandista y espía--- y en el libro siempre se presenta como un hombre que jamás tolera "las malditas drogas", defensor de los débiles, caballero con las mujeres, amante carismático tipo macho alfa y que se presenta como el autor intelectual y material de los intentos de fuga del judío.

Posteriores publicaciones de otros autores reducen a la nada la participación del capitán de aviación y "narcotraficante" Carlos Contreras en la fuga del judío de apellido Kaplan y en cambio presentan a éste investido de todas las cualidades que se le niegan en el testimonio de Carlos Contreras.

Yo prefiero quedarme con el testimonio de Carlos Contreras por la sinceridad que se desprende de su testimonio y por una línea narrativa franca y natural, a pesar de los matices de moderno Robin Hood que no pudo evitar aprovechando la pluma en su mano.

Si me preguntaran qué libro regalarle a un preso, yo recomendaría irónicamente "La Fuga del Siglo" de Carlos Contreras Castro, Ediciones Carnel, Caracas 1973.

Y si me preguntaran qué libro me llevaría yo a una isla desierta, sigo pensando que lo más útil sería un puñado de revistas para caballeros.

He dicho.

miércoles, 12 de julio de 2017

El matamoscas que mató una hipótesis científica

Solo por curiosidad busqué en internet "¿cómo ven las moscas?" y entre los primeros resultados que me arrojó se encuentra un artículo publicado en el periódico español ABC en su sección de ciencia, en el que sugieren que las moscas ven en cámara lenta a la manera de Nero en la película Matrix, que es capaz de detener las balas al ubicar su movimiento en cámara lenta.

El artículo, en el que se invoca un estudio y se cita a varios investigadores de universidades europeas, se puede encontrar en esta liga:

http://www.abc.es/ciencia/20130916/abci-moscas-mundo-como-matrix-201309161556.html

La hipótesis planteada sobre la visión de las moscas es realmente fascinante y abre expectativas insospechadas para la ciencia.

Reflexionando sobre esa posibilidad de que las moscas podrían tener la habilidad de ver en cámara lenta los movimientos de su entorno, levanté la mano para tratar de matar una mosca y quedé impresionado por la velocidad con la que escapó del golpe fatal.

Intenté varias veces darle un manotazo a la impertinente mosca y asombrosamente la mosca logró escapar en todos estos intentos de mis intenciones asesinas.

De esta manera estaba dándole todo el crédito al estudio citado por el periódico español ABC, cuando se me ocurrió recurrir al matamoscas para matar a estos bichos.

En caso de ser cierto de que la mosca ve en cámara lenta nuestros movimientos más rápidos, tendría que escapar también del matamoscas y desafortunadamente en cada golpe que asestaba yo con el matamoscas, aquellos infelices insectos quedaban sorprendidos y aplastados.

Intuí que al tratar de aplastar a una mosca con la mano, la mosca veía venir el golpe y en seguida también, alertada por la corriente de aire que mi mano generaba emprendía el vuelo en una dirección segura.

Afortunadamente, el inventor del matamoscas también intuyó eso, por eso hizo que la plancha que mata a las moscas tuviera los suficientes orificios para evitar crear corrientes de aire y de esta manera no alertar a las moscas del golpe fatal.

En serio, en cada golpe las moscas ni se inmutaban.

Además de matar a las moscas, el inventor del matamoscas se adelantó a su tiempo y de pasadita echó por tierra la hipótesis de que las moscas ven en cámara lenta nuestros movimientos más rápidos.

Lástima por las moscas y por la hipótesis de los investigadores que no aplicaron suficientes pruebas para un hecho bastante lógico.

Qué pena.

viernes, 25 de noviembre de 2016

El pene de Da Vinci

El maravillo libro "La Vida Amorosa en el Mundo Animal" de Herbert Wendt(Noguer, Barcelona, 1964)  rescata un simpático texto que escribió Leonardo Da Vinci sobre el pene.

Hay que recordar que el Da Vinci dejó innumerables escritos de su obra y que afortunadamente es posible conocer parte de su legado intelectual.

De hecho, una característica de sus escritos es un bien elaborado humor, que es la línea que predomina en este escrito sobre el miembro sexual masculino.

A continuación el texto como aparece en el mencionado libro:

El miembro "se halla relacionado con el entendimiento y a veces tiene un entendimiento propio.

"A veces se muestra reacio y trata de salirse con la suya, a pesar de que la voluntad del hombre es excitarlo; y a veces se excita por sí mismo, sin permiso del hombre, despierto o dormido y hace lo que quiere.

"A veces el hombre duerme pero él está despierto, y a veces el hombre está despierto, pero él duerme.

"A veces quisiera el hombre usarlo, pero él no tiene ganas, y a veces él tiene ganas, pero el hombre se lo prohíbe. Por lo tanto, parece como si esta cosa viva tuviera sentimientos propios y un entendimiento independiente del del hombre, y creo que el hombre no es justo al avergonzarse de nombrarlo, y no digamos de exhibirlo. Al contrario, lo cubre y esconde siempre, aunque en realidad tendría que adornarlo y mostrarlo solemnemente al igual que un ayudante idóneo".


lunes, 24 de octubre de 2016

Espermatozoides sin padre

La historia de la ciencia está llena de anécdotas y curiosidades.

La siguiente reflexión y datos principales se basan en el extraordinario libro “La vida amorosa en el mundo animal” de Herbert Wendt, un clásico editado por Noguer en México en 1964.

A pesar de que desde la antigüedad presocrática ya se tenía conocimiento del semen no es sino hasta 1677 cuando se descubrió que éste se componía de espermatozoides, y desde este año hasta la fecha, se desconoce bien a bien quién fue su verdadero descubridor.

Para llegar a este conocimiento se tuvo que zanjar tortuosos caminos de prejuicios y limitaciones técnicas que van de la antigüedad hasta las postrimerías de la Edad Media y los inicios de la Ilustración.

Quiso el destino que fuera un aficionado a la ciencia quien contribuyera de manera decisiva al conocimiento científico a través de la invención del microscopio.

Se trata de Antonij Van Leeuwenhoek, que entre otros trabajos fue contador de una tienda de tela, conserje de escuela y empleado municipal, que en su tiempo libre perfeccionaba la visión a través de las lentes de aumento.

Esto le permitió construir un potente microscopio con el que se dedicó a ver cuánto tenía a su alcance y que sin tener una carrera  universitaria fue honrado como miembro de la prestigiosa asociación científica Royal Society de Londres, gracias a la documentación de sus observaciones a través de su invento.

Según se sabe, ese año de 1677, un joven universitario le llevó a su estudio a Leeuwenhoek una muestra de semen de un hombre enfermo que tenía poluciones nocturnas. Leeuwenhoek observó en el microscopio la muestra y se sorprendió de la cantidad de esos “animalillos” que pululan en ese líquido. El nombre del joven “descubridor” se perdió porque el mismo Leeuwenhoek no lo documentó, lo que dio pie para que varios países se disputen la nacionalidad del joven y hasta proponen su nombre.

Leeuwenhoek, impulsado por miembros de la Royal Society, dedicó gran parte de su tiempo a estudiar el contenido del semen de hombres y animales y los nombró “espermatozoides” proponiendo que su función sería estrictamente la de reproducir la vida. (No sería sino hasta 1875 cuando un zoólogo apreció en el microscopio la fecundación del óvulo femenino.)

Sin ser científico, el buen funcionario municipal, había dado en el clavo y de paso abrió la puerta a una nueva perspectiva en las discusiones sobre el origen de la vida. En una época donde históricamente estaba prohibido estudiar directamente al cuerpo humano---hazaña solo superada por Da Vinci---, Leeuwenhoek se aplicó al penoso estudio de una de las partes más íntimas del ser humano: su líquido eyaculatorio.

Antonij Van Leeuwenhoek es considerado el padre de la microbiología y ocupa un lugar distinguido al lado de hombres de ciencia que han contribuido al triunfo de la razón y la inteligencia, aunque es muy probable, que debido a los enormes prejuicios de la época, él haya desviado la atención de la osadía de su enorme curiosidad, atribuyéndole a un estudiante la audacia de ver el semen bajo el microscopio.


Esto es, que dadas las circunstancias, es muy probable que Leeuwenhoek haya sido el único responsable de dicho descubrimiento, es decir, el auténtico padre---literalmente---, de sus propios espermatozoides.

martes, 5 de julio de 2016

La más grande hazaña bélica del orgullo gay

Sucedió en la Grecia antigua.

Entonces no existía el Estado Griego, sino ciudades rivales que hacían del arte de la guerra el deporte nacional como Atenas, Tebas y Esparta.

Aunque todos contaban con ejércitos, nadie superaba en tamaño y buena fama a los poderosos soldados espartanos.

Por eso, cuando Esparta, en alianza con Persia, invadió Beocia, territorio de Tebas, se generó una reacción que tras un golpe de estado llevó a la cabeza de Tebas a uno de sus principales líderes, Pelópidas, a quien describen como joven y patriota.

El nuevo jefe Pelópidas, apenas asumió el cargo, declaró la guerra “Santa” contra Esparta y nombró como general de la milicia tebana a su pareja homosexual Epaminondas.

La información que existe sobre Epaminondas refiere a un hombre joven y disciplinado, casi un asceta, que tenía muchas habilidades como estratega de guerra. Tal vez por ese motivo, en su ejército que sumó seis mil hombres, incorporó una partida de 300 homosexuales, que eran parejas.

Especialistas de la historia antigua de Grecia coinciden en señalar que la homosexualidad en esos tiempos en la sociedad griega era como una pose intelectual---sin amaneramientos ni estridencias, no afeminados ni travestis---, por lo que era de lo más normal que un hombre se enamorara de una mujer o de un hombre, o de ambos, sin causar la más mínima contrariedad social.

Como sea, el objeto de formar un grupo de guerreros homosexuales, iba más allá de la intención de brindarle un día de campo a la comunidad gay, como quedaría demostrado en una de las batallas en que ellos participaron y que vendría a modificar el modelo de combate en el mundo griego antiguo.

Hasta entonces, el poderoso ejército Espartano, formado por más de diez mil bravos y experimentados combatientes, mantenía una concentración que atacaba directamente el centro de la formación militar contraria, acabando en un dos por tres con el enemigo. Epaminondas, que estudiaba pacientemente este modelo ideó la forma de atacar a los espartanos por los lados, ubicando por el flanco derecho al grupo de las 150 parejas de soldados homosexuales.

El encuentro fue en Leuctra y no es difícil imaginar que el experimentado y triunfante ejército espartano subestimó a unos retadores sin una trayectoria militar sólida y cuyo número de combatientes apenas si alcanzaba la mitad del número de los efectivos espartanos.

Acaso, los generales espartanos habrían imaginado que sería como una práctica de rutina, que vencerían rápidamente al enemigo y que continuaría el avance de su intentona hegemónica.
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Pero ya en pleno combate, cuando la avanzada espartana sumió su poderoso frente al centro de la formación enemiga, que penetró con escasa resistencia, se dieron cuenta muy tardíamente que habían sido abrazados por las poderosas tenazas del ejército tebano.En el flanco derecho, los 300 homosexuales atacaban al enemigo como si fuera la primera y última batalla en su vida, cada uno de ellos era responsable de la seguridad del otro, de su pareja sentimental y militar, y bajo las arengas, el entrenamiento y el adoctrinamiento de Epaminondas, aquello fue un verdadero infierno para los espartanos a los que la burocrática práctica del ataque frontal había mostrado su talón de Aquiles y su decadencia.

Fue una batalla sanguinaria como parte de lo que Pelópidas había denominado la “Guerra Santa” y en congruencia con esa estrategia, Epaminondas, denominó a sus huestes como el “Ejército   Sagrado”.

Pero la guerra puede ser todo, menos sagrada, y así lo mostraba la furia de la guerra por ambos lados, ante los gritos de terror que intimidaban al enemigo y se confundían con el golpe seco de las espadas contra los cascos y los escudos en medio de aquellas nubes de polvo, teñidas con el púrpura sangriento que emanaba como una lluvia en la que, en cada gota, escapaba la vida de los guerreros.

Contrario a su tradición, muchos espartanos heridos y lastimados en su orgullo hasta la médula, pelearon hasta el último suspiro, evidenciando su fracaso por el número de sus muertos dispersos en el campo de batalla, mientras el ejército tebano y especialmente los homosexuales, los perseguían con una furia desatada que solo colmaba el filo de las espadas al chocar con los huesos del enemigo.

Al caer la tarde, los últimos rayos del sol, irónicamente rojizos, alumbraron aquel paraje sembrado de cadáveres de espartanos, como una carnicería sin piedad, mientras los soldados tebanos alzaban en hombros a su general Epaminondas y festejaban con júbilo por haber vencido al ejército más poderoso de la época.

Como sucede con las novedades en la guerra, pronto el ejército de Epaminondas, con su avanzada de homosexuales construyó una fama que se extendió por otras batallas y otras conquistas, aunque el gran general falleció en la batalla de Emantinea, en el 362 a.C., en la que también venció.

Epaminondas pasó así a la historia, como un patriota y estratega que no sólo modificó las reglas del combate, sino también, como  un hombre que reconoció la valentía y la convicción de los homosexuales para la guerra, integrando, sin duda, el primer gran ejército de ese tipo en la historia, con muy honrosos resultados para la satisfacción y el orgullo gay.

(La información de partida para este artículo está en el extraordinario y ampliamente recomendado libro: “Historia de los Griegos” de Indro Montanelli, Plaza & Janes, Barcelona, 1983.)
 

viernes, 19 de junio de 2015

Infidelidad

Los amantes gozan el riesgo de hacer lo prohibido, sin reclamos, con sus mejores prendas y perfumes, a la manera de la estrella fugaz que surca el cielo y desaparece.

martes, 7 de abril de 2015

El tamaño sí importa

Ambas personas se peleaban entre ellos para ver quién lo tenía más grande, porque supuestamente se trataba de un asunto de poder, pero perdió Juan ante Rigoberto Ezequiel, porque su nombre apenas tenía cuatro letras, frente a las 17 del segundo, cuyo nombre era más largo.


martes, 31 de marzo de 2015

Equidad de género

Cansadas las princesas del reino por la inequidad en el acceso a los placeres mundanos por parte de los varones de la realeza, que tenían su respectivo harén decidieron ellas crear también su propia fuente de esclavos del placer, en beneficio de una mayor y justa equidad de género.

lunes, 23 de febrero de 2015

Copia fiel

Retando su propia habilidad para copiar fielmente, un día los chinos se propusieron el mayor desafìo de su existencia: copiar la geografìa, la arquitectura, la cultura, la religión y el lenguaje de un pueblo y lo hicieron con tan extraordinaria precisión, que no les importó perder su identidad y vivir como un pueblo ajeno, aunque bien copiado.

miércoles, 18 de febrero de 2015

Mediocridad

--- Maestro, ¿qué es la mediocridad?
--- La mediocridad, por lo general, es la suma de la ignorancia y la mala fe.

martes, 10 de febrero de 2015

La Venus de Milo

La Venus de Milo es en realidad un maniquí sobreviviente de los lujosos centros comerciales de la Atlántida.

viernes, 9 de enero de 2015

Cinco cuentos cortos de García Márquez

Hay dos cosas interesantes:

Algunos artículos, reportajes y novelas de García Márquez tienen títulos que son un cuento corto en sí mismo, y que será tema otra colaboración.

Además de la gran capacidad de síntesis que tenía el buen Gabo para titular sus trabajos, en diversos escritos se encuentran cuentos cortos.

Aquí unos ejemplos tomados de "Textos Costeños", obra periodística, compilada por Jacques Gilard. Volumen II. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1987.


  • Un día salía a hacer una diligencia urgente. Ya en la calle alguien me dijo: ¿A qué tanta prisa?" Volví a mirar y era yo mismo que ya venía de regreso.

  • A alguien se le ocurrió leer una novela de policía al revés, de la última página a la primera, y averiguó quién fue el asesino que descubrió la víctima que había asesinado a un detective.

  • De pronto se encuentra uno con el amigo que no veía hace mucho tiempo. "¿No te alegres de verme?", se le pregunta, "No", responde. "Alguien me dijo que habías muerto y ya me había acostumbrado a no alegrarme cuando te viera.

  • Usted camina tranquilamente por la calle cuando, a la vuelta de una esquina, se siente inmortal, vivo para siempre. Tal vez la persona que estaba soñando con usted se ha quedado muerta antes de despertar y lo ha dejado a usted sin que nadie lo sueñe; incondicionalmente vivo.

  • Un día el ventilador eléctrico empieza a girar al revés, de izquierda a derecha, y hace un calor sofocante. Abre uno la ventana y descubre que el vecino de enfrente está parado en cuatro patas, ladrando de frío.
***


jueves, 1 de enero de 2015

Un libro de cuentos cortos

Realmente hay mucha literatura.

Uno de los libros que hace una selección del género se llama El Libro de la Imaginación, compilado por Edmundo Valadés y que fue editado en 1976 y reimpreso en la Biblioteca Joven del Fondo de Cultura Económica en 1984.

Acá una selección al azar de narraciones que contiene este excelente libro:

El sueño de la Virgen

Cuando dijo "sí", tendida en el pasto, descubrió que soñaba; pero era demasiado tarde.



Tomas Arauz

¿Sería fantasma?

Al caer de la tarde, dos desconocidos se encuentran en los oscuros corredores de una galería de cuadros. Con un ligero escalofrío, uno de ellos dijo:
--Este lugar es siniestro. ¿Usted cree en fantasmas?
--Yo no --respondió el otro--. ¿Y usted?
--Yo sí --dijo el primero y desapareció.

George Loring Frost: Memorabilia

Exactitud

Permitid que os refiera la historia de los automovilistas en China. ¿No la conocéis acaso? El automóvil está en panne en un pueblecito chino; tiene un agujero en el depósito. Se descubre a un artesano que no puede reparar el depósito, pero que lo copiará en dos horas. Los automovilistas parten de nuevo con un depósito magnífico. En plena noche, nuevo panne. El chino había copiado también el agujero.

Jean Cocteau

Mala suerte

Chang Tzu nos habla de un hombre tenaz que, al cabo de tres ímprobos años, dominó el arte de matar dragones y que en el resto de sus días no dio con una sola oportunidad de ejercerlo.

Jorge Luis Borges

Diógenes y el calvo

El filósofo cínico Diógenes, insultado por un hombre calvo, le replicó:
--No he de ser yo quien recurra también al insulto, ¡Dios me libre de ello! Al contrario, haré el elogio de los cabellos que han abandonado un cráneo malvado y hueco.

Esopo

Don

Un hada le había concedido el don de abrir cualquier diccionario justamente en la página donde se hallaba la palabra buscada.

Julio Torri

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Vejez

Hace 1 minuto
--Maestro, ¿en qué momento empieza la vejez? --La vejez empieza en el momento en que te conformes con cualquier cosa.

martes, 2 de diciembre de 2014

El mutuo deseo

La niña gritó a su mamá con todo su corazón: "¡Me voy a ir!" La mamá enojadísima, gritó con todo su corazón, "¡Pues, lárgate!". La niña se zafó del brazo de su mamá, justo cuando pasaba al lado un enorme camión de carga. Y la niña se fue.

martes, 18 de noviembre de 2014

EL DIABLO MURIÓ EN SALINA CRUZ


Llegó a Salina Cruz en un buque camaronero de Sinaloa.

De unos cuarenta y cinco años, alto como de dos metros y fornido. De tez blanca, cabeza cuadrada, nariz aguileña, bigote de alacrán y enorme y ancho mentón.

Vestía un pantalón de mezclilla, botas de cuero y camiseta de color claro, portando un enorme puñal en el cinturón.

Le decían "El Diablo" porque ningún nombre podía describir mejor su comportamiento irascible, agresivo, irracional y asesino.

Entraba a los restaurantes y si no le daban de comer gratis causaba destrozos y golpeaba a los meseros. 

Robaba lo que le gustaba y posteriormente lo destruía con saña. Las mujeres le temían y huían ya que tenía fama de abusador sexual.

Hasta la policía le tenía miedo, por eso no lo detenían, y solamente deseaban que algún día regresara por donde llegó. Pero el Diablo no tenía la intención de irse. En ningún lugar le habría resultado tanto respeto su ferocidad como en Salina Cruz.

Los crímenes que cometía eran celosamente callados por la población y por la policía.

El Diablo escogió la enorme cantina principal de Salina Cruz como su despacho personal y aquel que osara sentarse en su mesa favorita, ubicada estratégicamente en el mejor lugar dentro de esa cantina,  generalmente acaba apuñalado, por lo que esa mesa era respetada por todos los salinacrucenses.

Llegó un día a Salina Cruz un pasante de medicina para realizar sus prácticas profesionales y pareciéndole agradable la mesa vacía bien ubicada de la enorme cantina, tomó asiento y solicitó una cerveza bien fría.

Todo mundo le sugirió que no ocupara esa mesa, pero nadie le decía el por qué.

Tal vez porque el rostro de aquel pasante de medicina parecía angelical y probablemente el Diablo no lo tocaría, o tal vez porque emanaba de ese rostro una determinación que parecía por lo menos igual a la del Diablo.

En cierta forma, el Diablo tenía en la mirada a la muerte, pero un estudiante de medicina sabe que la muerte le resultará sólo una natural compañera de su profesión.

Sin embargo, aquel joven estudiante de medicina no atendió ni comprendió las invitaciones para dejar esa mesa y empezó a beberse la fría cerveza en medio de la mirada curiosa y atenta de todos los parroquianos, porque ese momento era la hora en que llegaba el Diablo para sentarse precisamente en ese espacio, en su mesa favorita.

Efectivamente, el Diablo entró pateando las sillas y sorprendido notó que su mesa favorita estaba ocupada por el hombre de blanco.

Lo miró en franco desafío, pero el joven practicante de medicina ni se inmutó.

Un silencio helado reinaba en la cantina, esperando que el Diablo cometiera uno de sus nuevos crímenes. Pero el Diablo oteaba desconcertado, había algo en los ojos de ese estudiante de medicina que no cuadraba con sus víctimas, de modo que derribó la mesa con furia, haciendo caer la botella de cerveza que se partió en el piso en mil pedazos y tomando por el cuello de la bata blanca a aquel joven le gritó en la cara:

--"¡Hijo de tu tal por cual! ¿Qué haces en mi mesa favorita? ¡Qué haces en mi mesa favorita!”

El médico abría los ojos sorprendidos, pues hasta ese momento comprendió que esa mesa le pertenecía a un loco, mientras el Diablo, escupiéndole el rostro lo tiró con fuerza al piso y empuñando su enorme puñal, amenazante hizo un giro al aire como si partiera en dos a alguien.

Tiró las mesas que estaban cerca y brindándole un fuerte puntapié en el brazo al médico que se incorporaba le gritó: “¡Lárgate o te mato, no quiero volverte a ver nunca! ¡Nunca vuelvas a entrar a esta cantina porque te mato, ¿lo oíste bien?, te mato, hijo de tu tal por cual!”

El médico salió desconcertado de la cantina, mientras que, rápidamente, los meseros levantaban la mesa y la silla del Diablo y le ponían una botella de tequila, limones y botanas.

La gente respiró tranquila y todos hicieron como si no hubiera pasado nada. Todos juraban que esa era la última visita del médico a esa cantina.

Al día siguiente, como a la misma hora, ingresó a la cantina el mismo estudiante de medicina, todo vestido impecablemente de blanco, ante la mirada atónita de los parroquianos, ocupó la misma mesa del día anterior y pidió que le sirvieran una cerveza.

Un murmullo general invadió el lugar, incluso, varias personas salieron para regresar con mucho más gente. Parecía que todo Salina Cruz se había dado cita en esa cantina, que se había convertido en un inusitado auditorio de curiosos, esperando presenciar el nuevo e irremediable crimen del Diablo.

No tuvieron que esperar mucho, cuando el Diablo entró pateando las mesas y empujando a los curiosos que le obstruían el paso. Se detuvo en seco mirando a la misma persona vestida de blanco sentado nuevamente en su mesa favorita, rápidamente empuñó su filoso puñal, que brilló como un rayo por los aires, y con los ojos desorbitados y el rostro rojo de ira se lanzó sobre el impávido y solitario pasante de medicina.

Justo cuando se echó sobre el aspirante a galeno, se escuchó el seco sonido de un disparo de pistola.

Momentáneamente los dos cuerpos quedaron congelados frente a frente. El diablo con el rostro lleno de ira y de sorpresa y con el puñal amenazante. El médico, sentado, esperando el golpe fatal.

De pronto, se dibujó una mancha de sangre que iba creciendo sobre la camiseta del Diablo, que éste intentaba detener con su mano izquierda y mirando con sorpresa al médico, cayó pesadamente al piso, mientras sus ojos se ponían en blanco y sus piernas registraban un involuntario temblor.

Entre los asistentes se escuchó una voz de mujer que gritó por inercia: “¡Llamen a un doctor!”, pero el único doctor que había en el lugar, contemplaba con atención las últimas reacciones del Diablo, mientras ocultaba entre su impecable bata blanca, una pistola automática calibre 38 súper.

La policía llegó de inmediato y no pudieron evitar una sonrisa de satisfacción cuando vieron al Diablo tirado en el piso en medio de un enorme charco de sangre.

Como es de rigor, el comandante preguntó a todos en voz alta, “¿Alguien me puede decir qué pasó aquí?”

Pero la educada población de Salina Cruz no dijo nada y todos retomaron sus mesas como si se tratara de un día de fiesta.

El dueño de la cantina se acercó al comandante y le dijo, “No vimos nada, sólo la sombra de una persona desconocida que salió corriendo”.


El comandante se dirigió entonces al único doctor que tenía casi enfrente y le preguntó si el sujeto tendido en el piso tenía alguna salvación. Pero aquel joven pasante de medicina, movió la cabeza negando con resignación, mientras decía: "No tiene remedio, parece que le dieron un balazo que le perforó el corazón" y volteando su silla hacia su mesa, ordenó otra cerveza.

(Esta narración la publiqué originalmente en el blog "Oaxaca" www.jesusedgar.blogspot.mx La presente es una versión editada.)

martes, 4 de noviembre de 2014

La carreta de la muerte

Hay leyendas que muchas personas tienen la oportunidad de conocer, pero muy pocas han sobrevivido para contarlas.

Fue precisamente en el mes de noviembre cuando visité a "Bic' rab", el viejo raboverde, que conserva en su jardín uno de los mejores ejemplares de plantas endémicas de la región, la mayoría medicinales, y que a muy pocas personas les permite conocer.

Estuvimos platicando sobre muy diversos asuntos y  nos sorprendió la noche con un frío espectral, por lo que mi viejo amigo sacó de entre un antiguo baúl dos botellas de mezcal.

 Pasaba ya de la medianoche, me disponía a retirarme cuando del oscuro horizonte emergió el aullido creciente de los perros seguido de un sonido caversono que crecía gradualmente: "ric-rac-truc-trac".

Cuando Bic' rab lo escuchó se quedó congelado: "¿Lo escuchas?” me preguntó.

Efectivamente, sobre la calle de arena, junto al muro de adobe, por la parte de los carrizos que hacen de entrada principal, se escuchaba el maligno sonido que causaba un dolor de cabeza, como si a uno lo golpeara un martillo a cada horrible sonido "ric-rac-truc-trac".

Bic' rab con los ojos vidriosos por lágrimas de terror me apartó contra la pared y dijo: “¡Maldita sea! ¡Más que nunca,  alguien va a morir!” Se quedó mirando su cuerpo como buscando algo y luego me miró a mí. Yo que tenía el escalofrío a flor de piel levanté la mano y le dije, "No, no, no. Eso sí que no."

Avanzamos con cautela para ver qué producía aquel ruido, pero yo no ví nada. Bic' rab, en cambio, abría los ojos desmesuradamente, sudando en medio de aquel frío terrible, señalaba algo visible sólo para sus ojos.

----¿Dime Bic´, qué ves? le pregunté.

Y el viejo Bic´ hablaba con la voz entrecortada y temerosa, señalando hacia una figura invisible: "Allí, ¿que no lo miras?”.  Pero yo no veía nada, solo las sombras de la profundidad de la noche y el aullido incesante de los perros.

---Por favor, Bic`, insistí, ¿dime qué es, por qué estás asustado?

Y él me contestó: "Más que nunca, como le pasó a mi padre, ahora viene por mí. Más que nunca, es la carreta de la muerte. Toda ella está formada de huesos amarillentos y viejos. Sus ruedas están formadas de huesos amarrados con mecate. La va jalando un caballo negro y fuerte y la va conduciendo el carretero de la muerte. Ese hombre viejo cuyo rostro le tapa el sombrero y lleva una capa negra que cubre todo su cuerpo. El caballo tiene enormes ojos rojizos que parecen llamas de fuego. Y el carretero ahora viene por alguien…Más que nunca...”

----Bic´, háblale, pregúntale qué quiere, le dije con mucho temor.

----Shhhhhh. Cállate, nos va a descubrir. Anda buscando a alguien. Alguien que hoy va a morir.

----Por favor, Bic´, pregúntale quién.

Y de pronto, como si la figura fantasmal aquella nos hubiese escuchado, se oyó con toda claridad como alguien avanzaba hacia la puerta de carrizo, misma que se abrió, supongo yo, por efecto del viento, pero Bic´rab estaba francamente aterrorizado.

Noté que su calzón de manta estaba mojado. Lo que haya sido le provocó que se orinara en su propio pantalón. Tenía los pelos de punta y boquiabierto tenía la miraba extraviada y con los ojos sumamente desorbitados y trataba de evadir algo o alguien, que al parecer lo detenía y contra lo que luchaba desesperadamente, como peleando contra el aire.

Todo era ridículo, como una pantomima en la que el viejo Bic´ bailaba e intentaba zafarse de algo, pero el terror y la fuerza que ponía en esa lucha, lo hacían todo más bien, escalofriante.

Me ordenó a gritos que arrancara un poco de albahaca y que le echara mezcal y en medio de aquel espectáculo de locura yo le pasé tres ramos de albahaca empapados en mezcal, con los que él parecía defenderse como una espada contra un atacante imaginario.

Yo tenía la piel erizada por el terror, mientras un zumbido profundo me taladraba el cerebro, e incluso llegué a pensar que Bic´rab había enloquecido y junto con él yo.

El espectáculo aquel se prolongaba eternamente y me arrepentí de haber visitado al viejo Bic.

Incluso, llegué a pensar que aquello era una broma. Me daban ganas de reír y pensar que todo aquello era provocado por el exceso de mezcal, pero era inexplicable y sumamente tenebroso el ruido aquel, como un eco surgido de lo más profundo de las cavernas, que se repetía de nuevo "¡ric-rac-truc-trac!", mientras el viejo Bic´rab permanecía tirado entre las hierbas, todo lleno de sudor, todo orinado y con el corazón palpitante pareciendo que se le quería salir de la camisa, y el aullido de los perros aumentaba con mucha insistencia.

Bic´rab, en el piso, respiraba con dificultad.

Como pude lo cargué y nunca pensé que aquel hombre bajito de unos 80 años pesara tanto.

Arrastrándolo en el piso, lo dejé recostado en un petate en su corredor y de inmediato llamé a la policía municipal para que trajeran un médico.

La respuesta fue que no podían traer a ningún médico porque los del centro de salud trabajaban medio día y me dijeron que esperara a que amaneciera, no faltaba mucho, era de madrugada.

Grité un par de groserías a los que me contestaron y estaba a punto de salir a la calle en busca de ayuda cuando Bic´rab se incorporó exhausto y me ordenó con la voz entrecortada: "No te vayas, quédate aquí, conmigo." 

Me recosté a su lado con alivio porque estaba vivo.

Entonces noté que mi pantalón también estaba mojado. En algún momento me mojé sin darme cuenta. Enseguida me quedé profundamente dormido y tuve terribles pesadillas de las que tampoco Bic`rab me pudo despertar porque también el sueño y el cansancio lo habían vencido.

No supimos cuanto tiempo estuvimos durmiendo, cuando una voz de mujer nos despertó y ya el sol empezaba a levantarse en el horizonte.

La voz de la mujer cada vez se hacía más fuerte con una letanía bien sólida de groserías:

"¡Chingao, chimpaimul, borrachos desgraciados, miren nomás cómo acabaron, debería darles vergüenza, destrozaron la puerta y dañaron varios surcos de plantas. No tienen remedio..."

Era la hermana de Bic`rab, de unos setenta años, que venía a dejarle el desayuno en una canasta de carrizo.

El olor a pan caliente, el humo incesante que despedía el jarro con chocolate y la jarra del atole me hicieron olvidar todo lo pasado.

Desayunamos en silencio, estábamos hambrientos. Bic` rab me miró con complicidad y me dijo discretamente: "Esta vez estuvo cerca. Cuando venga el carretero de la muerte tienes que espantarlo con albahaca mojada en mezcal. Venía por mí pero lo mandé derechito a buscar a su madre."

Nos almorzamos unas tortillas recién salidas del comal con un plato de frijoles de olla con chille verde y cebolla picada, con sabor a gloria.

Una vez que nos atendió, la hermana de Bic´rab intentaba corregir los surcos de las plantas maltratadas y levantando un pedazo de hueso amarillo de entre las plantas, dijo: “¿Qué hace aquí este pedazo de hueso viejo que parece de humano?”

Bic´rab y yo nos miramos con sorpresa, levantamos los hombros en señal de “no sé nada”, sonreímos y continuamos disfrutando de ese maravillo plato de frijoles. 

(Esta leyenda la publiqué originalmente en el blog www.san-antonino.blogspot.com, la presento aquí editada como un material de divulgación literaria.)

lunes, 13 de octubre de 2014

La muerte del amo

Al tercer día, en velo, la jauría hambrienta de perros determinó que el amo era comestible y se procedió en consecuencia.

jueves, 2 de octubre de 2014

La Sociedad de los Poetas Muertos

Los miembros de la Sociedad de los Poetas Muertos le rendían honor a su nombre: improductivos y sin creatividad.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Vanidad

Cuando la bella y no menos vanidosa festejada terminó de arreglarse, la fiesta ya había llegado a su fin.

martes, 2 de septiembre de 2014

El mejor amigo del hombre

Adoptaba decenas de perros callejeros que un día, mientras dormía, se lo comieron en sangriento festín.